viernes, 4 de diciembre de 2009

...por fin, LA PERLA DEL CANTÁBRICO


...si, por fin hoy llegan buenas noticias, la concesión del coso de Cuatro Caminos a los hermanos Chopera, me parece todo un acierto.

Y es que Pablo y Óscar, saben muy bien lo que es regentar plazas con personalidad, importancia, categoria, ,..., y TORO, si, TORO con mayúsculas, como el que se lidia en Bilbao, Santander o Almeria.

Porque si algo cuidan muy bien estos dos hermanos es el toro, luego ya sabemos todos muy bien como reza ese antiguo refrán... "El torero propone, el empresario dispone y el toro lo descompone". Porque por muchos años que uno lleve en esto, por miles de toros que haya visto en el campo o en la plaza, por cientos de corridas... nunca se sabe lo que va a pasar esa tarde.

De verdad me alegro por ellos y también por todos aquellos a los que se les llenaba la boca cuando el pasado invierno se les arrebataron varias plazas francesas, las cuales quiero pensar que aun no es tarde para que vuelvan a sus manos.

Y es que algo que no se puede negar es la entrega de estos dos hermanos por todo lo relacionado con el mundo del toro... digan las malas lenguas lo que digas...

Ahora toca trabajar... y dejar el listón bien alto.

ENHORABUENA!

miércoles, 18 de noviembre de 2009

MAYORAL...

A las 5 de la mañana suena el despertador. El despertador que no existe. Que no suena pero que, a la misma hora todas los días, sin descanso, sin fiestas, le avisa que es la hora de venirse arriba. De comenzar la jornada de trabajo. Se lava la cara sin darse cuenta. Se viste despacio. Haga frío o calor. Una rutina que ha hecho toda su vida. Una monotonía que, ni por asomo, le resulta aburrida.

En la cuadra, su caballo le espera. Y quien espera, no desespera. "Apolo", su fiel compañero, ese caballo de mirada truste y escurridiza, con el que comparte algo mas que horarios.

El bocao, la montura, el mosquero bien colocado, y ... al campo.

Un cercao, otro cercao. Una mirada, otra mirada. Un estar pendiente continuo. Un silbido, una voz. Parece que le esperan. Lo esperan, lo barruntan. Lo intuyen. Lo huelen... Otra vuelta. Un galope cortito. Otro cercao.

De nuevo en silencio. Miradas de complicidad, jamás de extrañeza. Es él. Y ellos lo saben, Son sabedores que se trata del hombre que mejor los conoce. Con el comparten el día a día. La mano que les da de comer. Esa mano que maneja las riendas del caballo, ese que juguetea con su rabo colino a espantar las moscas en verano.

Es el mayoral que los desahijó. Que los herró. Los miró y los continuará mirando hasta el día del adiós.

Mayoral: dícese del pastor principal entre los que cuidan de los rebaños, especialmente de reses bravas.

Eso dice la RAE, pero la RAE no sabe del trabajo, del sacrificio, de las horas... Del vivir por y para los animales como él lo hace. De llorar cuando un toro se destroza un pitón. De "cagarse" en todo lo que se menea cuando dos toros se pegan. De sufrir como si la vida le fuese en ello cuando un becerro no sobrevive. De agotar los últimos segundos de luz en buscar aquel que se ha perdido.

Llegó el día. Ahora es cuando aparecen los nervios. Cuando de nuevo a lomos de su caballo, galopan juntos por última vez. Los toros y el mayoral. El mayoral y los toros.

El camión espera. De uno en uno van embarcando. Parece que se despiden. Él, los despide en silencio.

El viaje. Ese camino que puede llevarle a la gloria. Mientras, el mayoral sigue en el campo. A lo suyo. Soñando con una hipotética salida a hombros. Con una vuelta al ruedo. Con una ovación...

jueves, 26 de marzo de 2009

GRACIAS, PACO!

Tardes de Maestranza y noches de Triana,
olor a sangre, dama de noche, y sevillanas,
albero del real, agua de mi río, y manzanilla en Santa Ana,
todo es poco para cuando vengas a Sevilla,
que la ciudad se engalana pa´ verte como cada año salmantina y sevillana,
con tus trajes de flamenca que al menos de vez en cuando,
hacen q te olvides de tus calles, toros charros y leyenda castellana,
que al menos durante esos días se hace realidad tu sueño de ser sevillana,
y hasta el sol brilla mas fuerte cuando entra por la cava,
para verte cual monumento Torre del Oro o Giralda,
en esos días en que castilla nos deja adoptarte sevillana,
que aquí cabe todo el mundo cuando el naranjo florece,
y mas con tu cara que no se puede ser mas guapa,
cuando se te iluminan los ojos en una plazuela de Triana, sevillana,
inspiración de los toreros, pintores y poetas,
ay! si Julio Romero viviera!!!
no habría lienzos en el mundo pa´ plasmar tu belleza, sevillana,
que pena que dure solo una semana y no poder verte mas tiempo en tu tierra de tu alma,
donde las noches son flamencas como tu cara,
las tardes de arte en tragedia de Maestranza
y la gloria es verte a ti, sevillana.

miércoles, 14 de enero de 2009

HASTA SIEMPRE


Un brindis, una despedida, un hasta luego, pero nunca un adiós... Victoriano García, El Legionario se destocaba del castoreño por última vez durante la pasada feria de Salamanca, en la cual decidía poner fin a una intachable trayectoria profesional.
Se despide de los ruedos Victoriano para comenzar una nueva etapa, más cerca de los suyos, lejos de patios de caballos, coches de cuadrillas, petos y puyas…
Ahora en su retiro, en Boadilla, reposa la mirada en las encinas que pueblan su pequeña finca, en la que mantiene vivía su afición por el toro. Una nueva ilusión con la que matar el gusanillo.
Caballero de los de antaño, siempre callado, correcto, de mirada perdida y gesto impasible que sólo se logra con el poso que dan los años… y que sólo se altera con el recuerdo de su entrañable amigo Julio Robles.
Un silencio de campo nos rodea, un silencio que sin duda hace más grande la figura de este humilde jinete de oro, a quien no le gusta hablar de premios ni reconocimientos, pero al que la afición aprecia y los profesionales quieren.

miércoles, 15 de octubre de 2008

RESUMEN DE UNA FERIA

Ahora que ya se ha cerrado el libro de la feria, a mi me da por hacer un repaso a aquello que debería de quedar en la retina de todo aquel buen aficionado…
No solo me refiero a las orejas cortadas o a las puertas grandes, sino a esos pequeños grandes detalles, como puede ser un par de banderillas, o una sublime brega capaz de condicionar la embestida del toro en la muleta, o una estocada que puede llegar a ser decisiva para lograr un triunfo…

Imposible borrar esa forma de citar dando el pecho, jugando la cintura y torear en redondo de Leandro, acompañando con estética cada uno de los lances, dibujando un ramillete de pases que fueron auténticos carteles de toros a un bravo ejemplar de Adelaida Rodríguez que no se cansó de galopar ante la muleta del vallisoletano. Quien remató la faena con unas ajustadas manoletinas.
Bien lo bregó con anterioridad ante el desconcierto del tercio de banderillas Manuel Rodriguez “Mambrú”.

Esta no ha sido la temporada de Castella, y aunque abandonó la Glorieta en hombros yo me quedo con esa manera de jugar los brazos en el recibo capotero a la verónica del segundo de su lote.
Esa tarde destacaron con los rehiletes Juan José Trujillo de la cuadrilla de José María Manzanares y Pablo Delgado y Curro Molina quienes actuaban a las órdenes de Castella.

Domingo López Chaves resurgió en su tierra, en su plaza, de donde salio en volandas tras cortar 2 orejas. Despacio y al natural destacó ante su primero, al que liquidó en la boca de riego dejando una soberbia estocada recibiendo. Esa tarde el valor no solo lo puso el ledesmino, sino también el sevillano Antonio Barrera, quien se fue hasta la mismísima puerta de chiqueros para recibir a su segundo. La faena de muleta que le construyó a su primero la inició con dos pases por la espalda de los que hacen sobrecoger a toda la plaza.
Bien manejó la puya Puchano esa tarde recibiendo una fuerte ovación del respetable tras picar al toro que correspondió a Juan Bautista.

Al día siguiente, como no podía ser de otra manera llegó a Salamanca el ciclón Perera, al que no le gusta salir de ningún coso por su propio pie, y claro, la Glorieta, donde ya le vimos revindicarse la pasada temporada no iba a ser menos.
Nos estremeció con un impresionante quite por gaoneras ajustadísimo ante su primer toro. Animal al que dibujó una serie final con la derecha, de redondos interminables, partiéndose la cintura. Pero la cosa no quedó ahí, pues el arrimón que se pegó ante el sexto fue de órdago, casi perdiéndole el respeto al toro.

La tarde del 16 de septiembre era la más esperada de la feria, muchas fueron las horas de colas en las taquillas para lograr la tan ansiada entrada para esa tarde. Lástima que el toricantano Alberto Revesado no pudo acoplarse a las circunstancias. Por su parte El Fundi, termino su faena toreando a menos de medio metro, al pitón contrario, presentándole la muleta al de El Vellosino como si de un carretón se tratase.
Bien es cierto que no iba a entrar en triunfalismos ni en grandes faenas, pero qué decir de la actuación ante el quinto, del torero de Galapagar… esa manera de torear al natural, qué lentitud, que parsimonia, que temple, gusto… algo que no era fácil ante el bravo y encastado animal de El Pilar. Tres series de maravillosos naturales ante los que no nos queda más que quitarnos el sombrero. Chapó.

Fea, muy fea fue la voltereta que recibió Javier Valverde. Pero no es eso lo que hay que destacar, sino la hombría y la valentía con la que se sobrepone un torero, y se coloca de nuevo delante de la cara del toro para realizar una faena de zapatillas asentadas y muletazos lentos como la que dibujó el diestro.
Esa tarde los destellos llegaron cuando el torero de salteras, Manuel Jesús El Cid, meció su muleta con la mano derecha, y de que manera.

Justificada fue la repetición de Miguel Ángel Perera ante la ausencia de Cayetano en la última de feria, en la que sus compañeros de cartel respondieron ante tal oponente. Así, Perera de nuevo en su linea, naturales interminables de zapatillas asentadas, y redondos que casi eran espirales.
Juli, toreó relajado al natural al cuarto toro, otro buen ejemplar de la magnifica corrida embarcada por los Hermanos Garcia Jimenez.
Para Eduardo Gallo, ésta era la única oportunidad de demostrar a paisanos y aficionados que aún tiene mucho que decir, y supo sobreponerse a las circunstancias y a las dos figuras con las que compartía cartel. No se amedrantó el salmantino quien no dudó en recibir a su segundo de una larga de rodillas en el tercio. Ya con la muleta toreó con gusto y jugando la cintura.
Una vez más tuvo que desmonterarse tras clavar un buen par Domingo Siro.

Fiesta por bulerías para terminar la feria, los tres diestros y el mayoral abandonaron la plaza en hombros como colofón a la que ha sido una de las mejores desde hace un par de lustros.

jueves, 25 de septiembre de 2008

ESA MANERA DE TOREAR...

En tiempos de triunfos para José Tomás, El Juli, Miguel Ángel Perera, José María Manzanares, Sebastian Castella...., A mi me da por pensar en faenas de otros mucho. De esos que conocemos como toreros "tapados". A los que vemos sin mirar. A los que no prestamos atención. Esos que se juegan los muslos cada tarde para intentar firmar otro contrato más. Para que al finalizar el destejo el empresario le pague sus honorarios. Esos a los que el toro en el albero no sabe diferenciar del que va cobrando 35, o más, millones de las antiguas pesetas.

Son esos toreros, lo que salen con la verdad por delante. Los que cuando despliegan su capote dejan volar la imaginación y las ilusiones de los que nos encontramos sentados en un tendido.

Me viene a la cabeza uno de esos diestros. Un gran torero. Es madrileño. Su nombre, David. De apellido, Mora.

Mece como pocos el capote y, maneja con gusto y empaque, con sabor añejo, la pañosa. Me atrevo a decir que David Mora es de esos privilegiados a los que un día Dios salpicó con unas gotitas de... ARTE.